Haneke decide llamar “Amor” a su
película y lo retrata de una forma inusual en el cine. Para empezar, no es demasiado normal ver a una pareja de ancianos como protagonistas
de la película y menos ancianos enamorados. Porque si algo desprende
esa pareja desde luego es amor, respeto el uno por el otro y mucha
ternura.
Me llamó la atención que después de
tantos años juntos, sigan diciéndose gracias y por favor. Es
inevitable pensar en ti mismo en un futuro y en muchas escenas pensé
cómo me gustaría tener una relación así cuando sea una casi
octogenaria, leyendo los dos juntos y compartiendo lo más
interesante con el otro, yendo a escuchar un concierto y que a pesar
de tener tantas arrugas haya alguien que te siga viendo hermosa.





