Asistía una vez más a ver una
película sobre los marginados en los institutos estadounidenses.
Donde el quarterback y las animadoras son los populares y el típico
empollón se sienta solo en la cafetería, aguanta insultos y vuelve
solo a casa contando los días que faltan para que termine la tortura
de asistir al instituto.
Pero esta vez era diferente, esta vez
el chico es especial de verdad y se enamora de una chica especial,
amante de la buena música, un poco alocada y atractiva. Emma Watson
deja de ser la sabelotodo repipi de Harry Potter para convertirse en
una adolescente independiente que lucha por ser admitida en la
universidad, pese a la mala trayectoria de años anteriores.



