Tenía la casa para mí
sola. Unos hubieran aprovechado para montar una super fiesta, pero yo
intento disfrutar de la soledad de una casa que pocas veces se
encuentra deshabitada y dedico al sábado por la tarde a ver una peli
anunciada en uno de los canales dedicados al cine de la TDT. En
realidad no la había visto antes, aunque sí que conocía el final,
¿y quién no?
¿qué pueden hacer dos
chicas al volante de un Ford Thunderbird del 66? Pues disfrutar de la
libertad que éste les ofrece. En un intento de olvidar sus rutinas y
alejarse de la monotonía del trabajo en la cafetería en el caso de
Louise quien está más que cualificada para el puesto y de un marido
que la desprecia, en el caso de Thelma.





