Me
presenté en la sala de cine sin conocer el final de la película, sin haber
visto ninguna de las promociones que por lo que parece, se programaban una y
otra vez en los canales de mediaset. Ni si quiera sabía que era una historia
real, ni siquiera que estaba basada en una familia española.
Parece
que pasar dos meses en Irlanda al margen de lo que se veía en los televisores
españoles no ha sido tan malo, ha permitido que cada fotograma de la película
me sorprenda. Me sorprendió la brillante aparición de Geraldine Chaplin
hablando sobre las estrellas, incluso la de Marta Etura intentando sujetar la
mano de Naomi Watts.
La
película me parece ENORME. Bayona consigue crear un ritmo fílmico en el que el
nerviosismo se intercala con la tranquilidad de los reencuentros e incluso
alguna que otra sonrisa con un elemento tan casual como una lata de refresco.
Si
lo que Bayona intentaba crear en el espectador es la sensación de que en un
segundo la vida puede cambiar totalmente, que nada es seguro y que incluso en
las situaciones más extremas la gente intenta ayudarte, lo ha conseguido.
No
aceptaré un no por respuesta. Ve a verla.




0 comentarios:
Publicar un comentario