Tenía la casa para mí
sola. Unos hubieran aprovechado para montar una super fiesta, pero yo
intento disfrutar de la soledad de una casa que pocas veces se
encuentra deshabitada y dedico al sábado por la tarde a ver una peli
anunciada en uno de los canales dedicados al cine de la TDT. En
realidad no la había visto antes, aunque sí que conocía el final,
¿y quién no?
¿qué pueden hacer dos
chicas al volante de un Ford Thunderbird del 66? Pues disfrutar de la
libertad que éste les ofrece. En un intento de olvidar sus rutinas y
alejarse de la monotonía del trabajo en la cafetería en el caso de
Louise quien está más que cualificada para el puesto y de un marido
que la desprecia, en el caso de Thelma.
Pero lo que parecía ser
un viaje de diversión se convierte en una huída continua, ¿hacia
dónde? A mí me gusta pensar que hacia la libertad. Cuanto más
tiempo huyen de la policía, más se dan cuenta de que probablemente
es lo que deberían haber hecho durante mucho tiempo. La personalidad
de Thelma evoluciona a lo largo del film, a pesar de que solo ha
pasado un par de días en la trama. De ser una cándida ama de casa
pasa a ser una delincuente que se siente cómoda en un robo a mano
armada.
La grandeza del guión es
hacer que el espectador consiga ponerse de parte de las dos
fugitivas. Pero a pesar de ello, Thelma y Louise no son perfectas. De
hecho, no lo fue Louise al dejarse llevar por la emoción y el odio
hacia el violador de Thelma. Tampoco lo fue Thelma al dejar solo en
la habitación a un atractivo Brad Pitt, sabiendo que se ganaba la
vida robando de pueblo en pueblo. Quizá sea eso lo que nos atrae de
las dos heroínas, que a pesar de sus errores consiguen sacarle una
sonrisa e incluso divertirse, como en el caso del camionero en una
escena que nos transporta al cine western.
No puedo olvidar al
personaje de Jimmy capaz de confiar en Louise incluso sin saber nada
de lo ocurrido, quizá entre tanto hombre malvado que se intenta
aprovechar de las mujeres existen hombres buenos como Jimmy o el
policía que parece comprender qué les empujó a huir.
Una road movie, dicen,
una película feminista, dicen. No me gusta catalogar las película
probablemente Thelma & Louise sea una mezcla de muchos géneros
que indiscutiblemente Ridley Scott sabe conjugar con maestría
ganándose la candidatura al Oscar a mejor director allá por el año
1991.
¿La recomiendo? Sí , sí
y sí. Gran banda sonora y gran historia.





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